Beneficios de las comunidades terapéuticas con enfoque para las mujeres.


Los 4 beneficios de las comunidades terapéuticas con enfoque para las mujeres




Así es como las comunidades terapéuticas con enfoque para mujeres permiten tratar las adicciones.


Hay varios tipos de comunidades terapéuticas, y uno de ellos es la comunidad terapéutica con enfoque para las mujeres; como su nombre indica, se trata de un sistema de apoyo social para mujeres que están luchando por vencer a la adicción y que está dinamizado por profesionales de la salud que trabajan a partir de la perspectiva de género, teniendo en cuenta las experiencias y particularidades que afectan sobre todo a ellas.




¿Qué aportan las comunidades terapéuticas para mujeres?

Estos son los principales beneficios y ventajas que aportan las comunidades terapéuticas para mujeres.

1. Ofrecen un entorno seguro para mujeres con traumas y/o problemas de ansiedad

Muchas de las mujeres que han desarrollado un trastorno adictivo sufren problemas de estabilidad emocional como causa y/o consecuencia de la adicción, por lo que se sienten muy vulnerables.

En este sentido, la comunidad terapéutica permite que se sientan más seguras al estar rodeadas de otras mujeres que están pasando por una experiencia similar y que, por sus características biológicas, no son percibidas como un peligro para la propia integridad física (algo importante en un contexto de convivencia con personas proclives a sentir miedo o a revivir experiencias traumáticas).

2. Se adaptan mejor al tipo de adicciones más comunes entre las mujeres

Si bien las drogas más consumidas por las mujeres son las mismas que consumen los hombres, hay ciertas adicciones relativamente comunes en ellas que no lo son tanto en el caso de los varones. En concreto, los inhalantes y los tranquilizantes son más usados por las mujeres. En este sentido, las comunidades terapéuticas con enfoque para mujeres hacen posible que ellas entre en contacto con una mayor cantidad de personas que se enfrentan a la misma adicción, lo cual repercute en la eficacia del tratamiento y en las estrategias de motivación y automotivación basadas en dinámicas de grupo.



3. Se adaptan a los riesgos de recaída ligados al género

Los roles de género hacen que las mujeres tengan que lidiar con detonantes de estrés específicamente ligados a la feminidad, y como sabemos, la adicción está íntimamente ligada al estrés y a la ansiedad. Por ejemplo, el consumo de drogas es muchas veces una estrategia disfuncional para evadirse de los problemas y enmascarar el malestar mediante una experiencia más intensa que la “cubra”.

En este sentido, las comunidades terapéuticas para mujeres permiten hablar sobre todo ese conjunto de experiencias cotidianas y de expectativas asociadas a la condición de ser mujer, y buscar soluciones conjuntamente desde la empatía con tal de evitar las recaídas.

 

4. Ofrecen un sistema de apoyo en la rehabilitación y reinserción teniendo en cuenta los roles de género

No hay que olvidar que el objetivo final es hacer posible que las pacientes puedan salir de la comunidad terapéutica y llevar una vida normal formando parte del resto de la sociedad. Por ello, este tipo de comunidades prepara a las mujeres a la hora de afrontar situaciones sociales de relación con la familia, de gestión de las amistades y del afrontamiento de las responsabilidades diarias, teniendo en cuenta los roles de género para evitar un “choque” con el resto del mundo al mantener un estilo de vida saludable y lejos de las drogas, de los juegos de azar, etc.




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